TRES

SALAMANCA

Tengo la suerte de conocer a personas extraordinarias con historias extraordinarias. Y tengo la suerte de tener mi propia historia con esas personas. Historias que no son tan extraordinarias como las que me cuentan, pero que son mi historia, ahora nuestra historia.

Realmente podría contaros cómo nos conocimos Tamara, Fran, Alejandra y yo… pero siempre os aburro con las mismas historias. Pero de verdad, que son recuerdos y momentos muy chulos que quedaran para siempre en un trocito de mi cabezota y de mi corazón.

A modo de “marketing”, orgullo o chulería me gustaría contaros una cosita. Fran, el novio, nunca estuvo convencido de querer el video. Tenía sus dudas. Realmente no recuerdo por qué, pero fue la insistencia de Tamara, la novia, la que hizo que se decidieran a hacer el video de la boda.

Ahora, Fran, una vez visto el video, es mi mejor publicista, no se cansa de contarme cuánto le gusta y de compartirlo las redes sociales. Y no tuvo miedo en decirme (Fran es sinceridad absoluta… también por eso el video es guay porque los dos son transparentes y no se esconden) que se equivocó y que menos mal que Tamara le insistió en que les hiciéramos el video de su boda.

Siempre lo digo: no necesito una boda en medio de un bosque o en unas montañas de Escocia con unos novios sacados de una revista casándose bajo la lluvia. Sólo quiero parejas que se quieran, que se quieran con sinceridad y transparencia. Parejas que no se oculten y se muestren tal y como son. Así, los videos se hacen solos. Da igual que se casen en una gran iglesia, en medio del bosque, o en lo alto del Empire State… lo bonito, lo guay, lo que me gusta es que sus ojos no mientan.

Restaurante:  Hotel Hospel Palacio de San Esteban (Salamana)
Fotografía: Luis F. Lorenzo
Wedding planner:
Vestido novia: Cadenet novias
Peluquería:
Ramo: Floristería Bedunia
Flores: Diflosal

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