TUTTO QUELLO CHE

 

Esta boda fue rara. Sí, sí. Rara. Fue un experimento. Fue un experimento porque no acostumbro a no hacer preboda, no acostumbro a no hacer entrevistas…. Y no acostumbro a ir solo a grabar toda una boda. Pero surgió así, y los retos molan. Es bueno salirte de la “zona de confort” aunque ello te estrese más de lo habitual. Y eso fue lo que me pasó que estuve bastante estresado, sobre todo durante la ceremonia en la que había muchos discursos en diferentes idiomas, y muy emotivos, que es cuando se echa más de menos un segundo operador de cámara y un operador de sonido que te asegure el buen resultado en la grabación del audio.

Ya que todo había surgido así, me lié la manta a la cabeza y pensé en hacerlo todo diferente: decidí ir a la peluquería con Paola (la novia) y grabar a Sergio (el novio) de cañas con sus amigos por Salamanca. Pensé en no intentar abarcar todo y ser más pausado y reflexivo en los planos. Y luego en la edición, lo mismo: contar lo esencial, poner lo mejor y no volverme loco queriendo meter mil planos diferentes (que no tenía).

Y la verdad, estoy contento. Ha quedado un video bastante “apañado”. 😉

Sergio y Paola son una pareja encantadora; sonrientes, amables, cariñosos con ellos mismos, con los demás… y con nosotros. Son expresivos, son agradecidos, extrovertidos, y se quieren. Se quieren mucho. Y eso se nota en cada palabra y en cada gesto. Y eso es lo que quería que se viera en el video de su boda.

Ah!. Paola y Sergio viven en Italia (Paola es italiana) y no vienen muy a menudo por Salamanca, y aunque no tenía “entrevistas” con ellos, no podía resistirme a mi tendencia de poner algunas palabras sobre los sentimientos de los novios. Entonces les pedí que me contestaran a un par de preguntas y que se grabaran el audio con el móvil. Mi consejo siempre es que se metan en un armario o algún sitió donde la ropa o los muebles hagan que no haya eco… pues ellos decidieron meterse en la cama y grabarse debajo del nórdico. Cada vez que veo su video de boda, y les oigo hablar, me los imagino acurrucados debajo de la ropa de su cama. ¿Puede haber una manera más guay de imaginarte a alguien hablando de sus sentimientos?.